Hoy  hemos aprobado en el Pleno, los Presupuestos Municipales para el ejercicio 2016. Unos presupuestos equilibrados, muy estudiados y que como dijo nuestro Concejal de Hacienda, D. José Paz, nos permitirán acometer con ilusión (sueños dijo él, en una excelente intervención) nuestro programa de Gobierno, haciendo un especial hincapié en las políticas de gasto en MedioAmbiente, Cultura, Ayudas a la Educación, Turismo y Apoyo al Comercio, entre otras, en definitiva un presupuesto diseñado para, a pesar de las políticas de estrangulamiento de la Autonomía Municipal del Gobierno del Partido Popular, intervenir en nuestro municipio en los escasos espacios que nos dejan dichas políticas, para las personas y la activación económica del mismo, como aseguré en la Memoria de Alcaldía que expongo íntegramente a continuación:

Memoria de Alcaldía

«Ya desde estos primeros presupuestos del comienzo de nuestra legislatura, determinamos en su contenido el fuerte compromiso que desde el 13 de junio del pasado año asumimos, con la responsabilidad de gestionar la administración de nuestro Ayuntamiento.

Desde estos presupuestos establecemos las bases de una política muy planificada y estudiada, que interrelaciona todas las acciones e integra los distintos ámbitos de gestión (social, cultural, histórico, turístico…), desarrollando los recursos económicos de nuestro pueblo, de forma que cada gasto previsto en cualquiera de los capítulos de este presupuesto, está perfectamente coordinado y relacionado con cada previsión de gasto de cualquier otro capítulo o sector de gasto.

Por ello las partidas previstas en la inversión cultural tienen que ver con esta forma de planificar nuestro gasto, y además de pretender la conservación del rico patrimonio material e inmaterial que tenemos para nuestras futuras generaciones, se proyectan como elementos enriquecedores de nuestra oferta turística y generadores de recursos económicos para nuestros comercios, agricultores y familias.

Es decir, cada gasto de los que componen este Presupuesto está perfectamente hilvanado y sistematizado en el conjunto de la programación política que los grupos que conforman el actual Equipo de Gobierno, consensuaron para afrontar la responsabilidad de la gestión municipal en estos próximos 4 años.

Todo ello organizado con una absoluta disciplina de equilibrio presupuestario con una especial racionalización en la política del gasto y dentro de las escasas posibilidades de acción que el actual sistema legislativo del régimen local nos permite.

Y es que estamos viviendo una tremenda paradoja en el desarrollo de las políticas económicas que están destruyendo el principio de autonomía municipal consagrado en nuestra Constitución. Una paradoja construida a partir de distorsionar y de exagerar el grado de culpa de los Ayuntamientos en el conjunto de la deuda del sector público y de colocar el derroche local en el gasto como el centro de esa deuda pública de una manera torticera e interesada.

Una paradoja construida con numerosos elementos de valoración distorsionados, fundamentalmente en dos sentidos, por un lado en el grado de culpa de la deuda pública cargado al sector local, ya que, precisamente, es la deuda de los municipios la que menor entidad tiene dentro el conjunto de la deuda de la totalidad de las Administraciones Públicas y, por otro lado, en que el gasto directo en la gestión de los servicios públicos resulta mucho más costoso que si se exterioriza y se gestionan a través de empresas externas, resultando los servicios básicos los más agredidos por la normativa.

Dos formas de abarcar el problema del sector público local de una manera dirigida más a acabar con la autonomía de gestión de los Ayuntamientos que nos vemos impedidos de desarrollar políticas que puedan directamente incidir en el bienestar de nuestros vecinos y que con la excusa del despilfarro y de la deuda cercenan nuestra capacidad de acción pública.

Resulta, en este aspecto, del todo chocante que un Ayuntamiento como el nuestro no pueda dedicar parte de su presupuesto a contratar empleados de forma directa para ofrecer unos servicios públicos de calidad a sus vecinos y sí puedan contratar con empresas externas a su organización. Esto no tiene ningún sentido lógico, máxime cuando vemos con numerosos ejemplos que lo que se ha hecho con este tipo de política normativa es desviar caudales públicos a empresas estrechamente vinculadas con los dirigentes políticos de la Comunidad en tramas de delincuencia que están siendo investigadas, lo que nos induce a pensar que la verdadera razón de estas reformas de la administración local tienen que ver más con un concepto de negociar privadamente con los caudales públicos que acabar con la deuda municipal.

Como tampoco tiene ningún sentido que no se puedan acometer directamente políticas de acción municipal en los servicios básicos sociales, en fomentar cualquier tipo de empleo, en apoyar la calidad de la educación o en reforzar el régimen de salud y sí poder gastar lo que buenamente se desee en fiestas y ocios locales.

No tiene ningún sentido que los ayuntamientos tengamos serias dificultades de realizar políticas de apoyo a las familias y personas que están pasando por un momento de precariedad en el empleo y económica, sin tener competencias directas en servicios sociales y que sí podamos gastarnos lo que buenamente deseemos en cualquier tipo de actividad de ocio.

No tiene ningún sentido que no podamos contratar personal para nuestro servicio de limpieza viaria y sí podamos contratar a una empresa para que limpie nuestras calles, si no podemos gastar dinero en un sentido, no puede ser que sí se pueda gastar ese mismo dinero para pagar a una empresa que, a su vez, tiene que contratar personas para llevar a cabo ese trabajo, lo que nos induce a pensar que lo que verdaderamente provocan esta normativa no es a asegurar el servicio público, sino a desviar los caudales públicos del mercado del trabajo y de las rentas familiares al mercado del capital, favoreciendo a un sector muy privilegiado de la población que controla ese mercado.

Esto o tiene un sentido torcido e intencionado que no tiene que ver con las familias y las personas y la buena gestión de lo público, o no tiene ningún sentido.

Por eso a nuestro Ayuntamiento solo le queda en estas políticas de gran importancia para el bienestar de las personas, reclamar y exigir a las Administraciones autonómica y estatal el cumplimiento de sus competencias con la máxima exigencia e intensidad y, al mismo tiempo, buscar las pequeñas posibilidades que la ley le permite, para tratar de paliar de alguna forma la excesiva rigidez de la normativa que le impide realizar políticas activas en apoyo de sus ciudadanos.

Por eso reclamamos y exigimos una profunda reforma de la ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local que lo único que ha hecho es imposibilitar a nuestros ayuntamientos trabajar por nuestros vecinos y una profunda reforma de la financiación de las Haciendas locales que nos permitan llevar a cabo verdaderas políticas en apoyo y ayuda de nuestros vecinos, no olvidando que son los ayuntamientos la administración más directamente vinculada y relacionada con los ciudadanos.

Insistimos en que este tipo de políticas centralizadoras y paternalistas no contribuyen a la mejor gestión de nuestros recursos y un buen ejemplo de ello es el Plan Regional de Inversiones de nuestra Comunidad (PRISMA) que en realidad y si lo observamos desde un punto de objetividad lo único que ha proporcionado en nuestro municipio es detraer de nuestras posibilidades de inversión una cantidad de alrededor de 1.200.000 euros en los últimos ocho años, esperando que la tutela de la Comunidad quisiera y pudiera gestionar ese dinero en nuestra localidad sin que eso se haya producido, cuando es un dinero público destinado a las inversiones de nuestro pueblo que no llegaron.

Solo la insistencia de nuestro Equipo de Gobierno, su inteligente gestión, advirtiendo los errores proyectados y corrigiéndolos, el enorme esfuerzo de todos los funcionarios implicados en nuestro ayuntamiento y la lucha desarrollada en prácticamente cuatro meses en los que hemos podido tener opción de trabajar en lo que sabíamos nuestros derechos, han podido salvar los muebles y hemos conseguido ya que 789.003 euros de un plan de mejora de nuestro deteriorado viario público, vayan a ser invertidos en nuestra localidad en los próximos meses, un verdadero logro en tan pocos meses que habla de la decisión y compromiso con los que afrontamos esta legislatura.

Eso no quiere decir que olvidemos los otros tres proyectos solicitados y que están en espera de ser contestados y resueltos por parte de la Comunidad de Madrid, el arreglo de los desperfectos del Molino de la Huerta de Angulo que sufre una importante patología en una de sus zapatas por un importe de 241.000 euros (en números redondos) y la construcción de unos nuevos vestuarios para la Piscina Municipal por importe de 110.000 €, además de distintos equipos informáticos para la mejora de las infraestructuras de nuestros servicios para que en un futuro inmediato podamos desarrollar la Administración electrónica, por un importe de 23.000 €.

En este sentido y sabiendo que la Federación Madrileña de Municipios está negociando con la Comunidad de Madrid un nuevo plan de inversiones para los municipios en el que nuestro Ayuntamiento ha propuesto una mayor autonomía en la gestión de la cantidad que nos corresponda sin esperar que la decisión del Consejero de turno sea la que decida en qué, cuándo y cómo debemos realizar las inversiones que consideremos más conveniente para y en nuestro pueblo.

No tiene tampoco ningún sentido que un Ayuntamiento totalmente saneado como el nuestro, con un presupuesto perfectamente equilibrado y con una deuda de 600.000 euros, perfectamente amortizable y sin riesgo, fuera del plan de ajuste, pagando a sus proveedores de forma puntual y en una media de 20 días, no pueda decidir sobre la cantidad que le corresponde para asegurar la inversión y tenga que recabar la tutela efectiva de una Administración que no ha demostrado ser garantía de eficacia en el gasto, como hemos visto que hemos estado a punto de perder 1.200.000 €, ni de seguridad jurídica administrativa, considerando que, precisamente, la empresa creada por la Comunidad de Madrid para gestionar los caudales públicos de inversión de los Ayuntamientos, Arpegio, está fuertemente implicada en los casos de corrupción que están siendo investigados por los jueces con distintas imputaciones en posibles delitos de la llamada trama “Púnica”.

Presentamos desde esta perspectiva unos presupuestos exquisitamente equilibrados, estudiados milimétricamente para aprovechar al máximo los resquicios que nos permite la legislación vigente en políticas sociales, dirigidos a mejorar las condiciones de vida de nuestras familias y personas, comprometidos con el medio ambiente y que de forma transversal proponen una fuerte implicación ciudadana en todas las áreas de gestión, promocionando la cultura, el turismo, la economía y el comercio local.

Unos presupuestos que han aumentado en un 200% la cantidad para ayudas sociales en apoyo a familias necesitadas, becas para estudio y generación de un depósito solidario de libros de texto.

Unos presupuestos que se vuelcan en promocionar nuestro patrimonio histórico y cultural, asegurando la inversión en la recuperación y rehabilitación de restos defensivos de la Batalla del Jarama, del Molino de la Huerta de Angulo y otros valores patrimoniales de nuestra localidad.

Unos presupuestos en los que se han considerado directamente las necesidades de nuestro campo, en coordinación con nuestros agricultores y que van a tener por primera vez partidas presupuestadas para invertir en el arreglo de las vías agropecuarias, con el ensanchamiento de viejos puentes que presentan problemas con los actuales sistemas de labor y la moderna maquinaria necesaria para dichas labores agrícolas.

Unos presupuestos que promocionan el mantenimiento de las instalaciones deportivas y que tienen en cuenta nuevas inversiones para la práctica deportiva de nuestros vecinos.

Unos presupuestos que promocionan el comercio y el turismo local, nuestra agricultura y nuestra economía

En definitiva unos presupuestos más sociales, muy equilibrados, que tienen como centro de atención a las personas y que han sido elaborados con extremado cálculo para evitar gastos innecesarios y conformar una participación del ciudadano en todas las áreas de acción política.

Los primeros presupuestos de nuestro equipo, que tiene muy planificado lo que quiere y desea con y para su municipio y que significan una nueva forma de hacer política en el que nuestros vecinos son el eje fundamental de toda acción de gobierno».

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